La localidad de Nogolí vivió el lunes una nueva edición del Festival de las Aguas Claras, que se desarrolló con un marco de público multitudinario y un clima de celebración destacado tanto por vecinos como por visitantes.
Durante la jornada, familias enteras disfrutaron de una propuesta que combinó espectáculos artísticos, puestos gastronómicos, servicios y la presencia de artesanos, reafirmando el carácter popular y convocante del evento. Las personas consultadas manifestaron su satisfacción por haber participado y resaltaron la organización, así como el ambiente festivo que predominó durante gran parte de la velada. Muchos coincidieron en que se trató de una noche ideal para el encuentro social y el disfrute comunitario.
Sin embargo, cuando el festival llegaba a su fin, se registraron disturbios protagonizados por integrantes de una familia del pueblo. La situación generó momentos de tensión y requirió la intervención policial para restablecer el orden y evitar que el conflicto escalara.
Vecinos señalaron que este tipo de episodios se repite casi todos los años y lo vincularon a un grupo reducido de personas que suele protagonizar enfrentamientos. En ese sentido, lamentaron que estos hechos terminen opacando el balance general de una celebración que hasta ese momento se había desarrollado de manera positiva.
También expresaron su preocupación por la imagen que estos incidentes proyectan hacia afuera, al tratarse de una comunidad pequeña que busca posicionar sus celebraciones populares como espacios de encuentro y disfrute. Consideraron que los hechos violentos desvirtúan el espíritu festivo que caracteriza al festival.
Hasta el momento, no se difundió información oficial sobre lo ocurrido ni sobre posibles actuaciones posteriores a la intervención policial.