Un marcado descenso de temperaturas mínimas se registró en las últimas horas en la provincia de San Luis, con valores significativamente más bajos en zonas serranas y valles elevados, de acuerdo a los registros de la red de estaciones meteorológicas provinciales.
La temperatura mínima más baja se midió en Filo–Merlo, donde el termómetro descendió hasta los 8,6 °C, un valor que confirma el comportamiento típico de las áreas de mayor altitud y exposición a aire frío. Muy cerca se ubicó La Punilla, con 11,1 °C, y El Amago, que alcanzó una mínima de 12,6 °C.
El rol del relieve y la circulación del aire
Desde el punto de vista climatológico, estos registros responden a una combinación de factores: cielos mayormente despejados tras el pasaje de sistemas frontales, aire seco y una marcada influencia del relieve serrano, que favorece la pérdida de calor nocturna. En sectores como Valle de Pancanta (13,0 °C) y Alto Pelado, el enfriamiento fue más pronunciado debido a la canalización de aire frío en los valles.
Las localidades ubicadas en el corredor de las sierras de los Comechingones y áreas rurales del norte provincial mostraron mínimas entre 16 y 17 °C, como El Trapiche, Estancia Grande, Paso Grande y Villa General Roca, valores inferiores a los observados en centros urbanos del sur provincial.
Contraste térmico entre regiones
En ciudades como San Luis capital, Villa Mercedes y el Valle del Conlara, las temperaturas mínimas se mantuvieron más elevadas, producto del efecto de isla de calor urbana y una menor influencia directa del aire frío descendente. Este contraste térmico evidencia una característica recurrente del clima puntano: grandes diferencias de temperatura en distancias relativamente cortas.
Tendencia y perspectivas
Este tipo de episodios es habitual durante los períodos de transición estacional y no representa una anomalía climática, sino una expresión del régimen térmico regional. Sin embargo, se recomienda prestar atención a las zonas rurales y serranas, donde las bajas temperaturas pueden impactar en la actividad agropecuaria, especialmente en cultivos sensibles y ganadería extensiva.
Desde una mirada técnica, los registros refuerzan la importancia de contar con una red de monitoreo meteorológico distribuida, que permita anticipar eventos de enfriamiento y mejorar la toma de decisiones a nivel productivo y comunitario.